El Club de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, mejor
conocido como el GEBA. Fue el recinto deportivo donde se ejecutó sin ningún
inconveniente la Copa Mundial de Esgrima, evento deportivo que congregó a las
mejores espadas masculinas de los distintos puntos cardinales del planeta
tierra y en donde nuestra nación se vio representada por el campeón olímpico Rubén
Limardo.
Limardo quien se había preparado intensamente arribo
al campeonato con muchas expectativas y era considerado por importantes medios
internacionales como uno de los favoritos para llevarse la presea dorada,
premio que terminó adjudicándose al enfrentar a diversos contrincantes de
altísimo nivel, confirmando así el gran momento que vive el espada venezolano.
El bolivarense inició su andar en el torneo
enfrentando al italiano Simone Esposito, a quien derrotaría amplia y
cómodamente por 15-4. Acto seguido se mediría ante Peer Borsky y en un combate
bastante cerrado termino avanzando con una ajustada pizarra de 15-12. El polaco
Krzsyztof Mikalajckzak basto conocido por el criollo fue el siguiente oponente
y lo derrotaría 15-10 en una batalla de muchos movimientos tácticos.
En las semifinales del campeonato su oponente fue el
ruso Alexey Tikhomirov, rival con quien sudaría la gota gorda y vencería apenas
por un punto de diferencia (15-14). Tras arribar a la serie decisiva el atleta
venezolano medió fuerzas ante el checo Jirt Beran y al igual que en la
instancia anterior terminaría saliendo airoso solo con un punto de diferencia y
de esta manera consagrándose con la medalla de oro en el campeonato mundial de
esgrima.
De esta manera Limardo totaliza 220 puntos en el
ranking mundial de la categoría y se ubica en la cima del mismo, quedando así a
siete unidades de ventaja de su más inmediato perseguidor el suizo Max heizer.
Tras la victoria Rubenoski como se hace apodar en la red social twitter
expresó “…queremos paz, queremos amor, queremos cariño y dedico este triunfo a
Venezuela porque se lo merece…”.
El espada criollo seguirá mejorando sobretodo en la
parte defensiva, táctica que a su juico aún le queda mucho por perfeccionar y
pese a su triunfo no dejo a un lado la autocrítica y comento “Ya
no soy tan agresivo a la hora de atacar. Hoy me tocó combinar esas tácticas
nuevas que estoy aprendiendo”, Limardo
finalizó expresando por donde pasaron las claves del triunfo “…mantener la
paciencia y la concentración, pues al final me resultó…”.
Escrito por César Rodríguez/@cedu21

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Deja tu comentario o pregunto y con gusto te responderemos.