domingo, 16 de junio de 2013

Hasta luego, Independiente

La plantilla llora por lo impensado
La grandeza de una institución deportiva no está en su palmarés, sino en el accionar de sus jugadores, quienes son los que al fin y al cabo le dan vida a este deporte llamado fútbol, es por ello que todas las oncenas deben tener presente qué muy a pesar de todos los problemas que se presenten en el camino, siempre habrá una luz al final del túnel.

El rey de copas consumó ayer su histórico primer descenso de nacional “b”, al perder por 0-1 ante San Lorenzo de Almagro con gol de Ángel Correa en condición de visitante, convirtiéndose así en el 4to de los 5 grandes que han perdido la categoría al menos  una vez en su historia.

Independiente cuna de grandes jugadores argentinos como Ricardo Bochini, Sergio Agüero, Enzo Trossero, Bruno Marioni, Esteban Cambiasso  y el paraguayo Arsenio Érico, entre muchos otros que dejaron huella en el equipo de barrio de Avellaneda era un equipo acostumbrado a triunfar, ya que en épocas anteriores había escrito numerosas páginas de gloria. Entre su acaudalado palmarés destaca que es ganador de 7 copas libertadores y 18 torneos locales hasta que un día por decisiones erradas de sus dirigentes, la oncena tuvo que escribir ayer una de las paginas mas amargas de toda su historia descender por primera vez en sus 108 años de fundado.

Todo este desastre mayúsculo comenzó cuando en la gestión del entonces presidente del equipo, Julio Comparada decidió no renovarle el contrato al DT Américo Rubén Gallego después de finalizado el clausura 2010, en el cual el equipo tuvo un pobre desempeño. En su lugar se designó a Daniel Garnero para calzarse el buzo de entrenador. La directiva del club, quien estaba asesorada por el flaco César Luis Menottí alegó que ya el ciclo del ´tolo´ había caducado y que se debía empezar un nuevo proyecto.

Ese fue el principio del fin. Garnero solo dirigió al equipo por 7 juegos (3 empates y 4 derrotas) para dejar una paupérrima efectividad de 14.3 %, teniendo un plantel competitivo y la posibilidad de competir en la Copa Sudamericana. El tan alardeado nuevo proyecto del club hablaba la directiva se fue a la papelera en menos de un semestre.  Ante la grave situación de la institución la directiva busco a Pavoni y a Santoro para que hicieran un interinato, a la espera de encontrar el remedio que le ponga fin a la enfermedad del rey de copas.

La hinchada clamaba desesperadamente por encontrar un hombre que le diera una identidad de juego al club de sus amores, y ese alguien fue el ´turco´ Mohamed quien llevo al rojo a ganar la Copa Sudamericana. Es conocido por muchos la exigencia que  el mismo Mohamed inculco a sus jugadores con frases como “la actitud no se negocia” o el “campeonato y la copa” la cual se dio un respiro al club que le duraría poco tiempo.

El turco vio como su ciclo finalizaba tras los malos resultados cosechados en el torneo local, y a la presión de los barras bravas pero cumplió el cometido de darle una idea de juego al equipo, al final de su pasantía por el rojo su porcentaje fue de 41.1 %. A partir de ahí los Díaz se encargarían de tomar el timón del equipo, primero fue Christian quien solo estuvo por dos partidos (una victoria y una derrota) para un 50 % de efectividad, y luego Ramón Ángel quien en un principio logró buenos resultados en el inicio del clausura 2012 con Ernesto ´tecla´ Farías como principal estandarte del team además de Matías Defederico quien llegó a Avellaneda tras su paso por Brasil. Ninguna de las dos cosas se dio y para colmo el pelado Díaz renunció al cargo, tras la elección de Javier Cantero como mandatario del equipo ya que entre el propio Cantero y el último elegido de Comparada había diferencias notorias. Díaz dejó al rey de copas con el 39.2 % de los puntos logrados.

Nuevamente Christian Díaz apareció en escena para tomar las riendas del diablo de Avellaneda, con el cual armó un plantel lo suficientemente competitivo como para pelear por el título. La directiva hizo un esfuerzo monetario importante para traer a jugadores como el paraguayo Claudio Morel Rodríguez quien venía de jugar en España con el Deportivo La Coruña, y al colombiano Fabián Vargas que se desempeñaba en el AEK Atenas, Cristian Tula que jugaba en Colombia con el Atlético Nacional y Luciano Leguizamón, este último venía de Arsenal de Sarandí. El resultado fue un deplorable 39.6 % de los puntos obtenidos. Díaz se fue del club en las 4ta fecha del Torneo Inicial llorando entre lágrimas, las mismas que hoy acarician los rostros de todos los hinchas apasionados del club.

Cantero escuchó el clamor de los hinchas, y contrató de nuevo al ´tolo´ para que se hiciera cargo de la oncena, pero este en vez de ayudar lo que hizo fue hundir el barco. Su porcentaje de puntos logrados hasta entonces fue de 33.3 %, el ex mundialista argentino sucumbió ante el peso de la grandeza de Independiente y se marchó por la puerta de atrás, sin dar mayores explicaciones.

La directiva en un último intento por preservar la categoría contrató a Miguel Ángel Bríndisi quien sabía desde el primer momento en que llegó al equipo que la situación estaba a punto de estallar. Su registro fue bueno, pero no bastó con su buena intención para salvar al rojo al que dirigió por 9 partidos dejando marca de 3 ganados 3 empatados y 3 perdidos para un 33 % de efectividad.


Quién pierde con este tipo de resultados, no es Independiente sino el propio fútbol argentino, porque los equipos se van pero la motivación se pierde cuando no se hacen las cosas bien por eso hoy te digo, hasta luego Independiente….   

Escrito por Rogelio López/@Rogelio25

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